Cristóbal Colón señala hacia el sur (al fondo el occidente)

 

 

la reina Isabel de cara a la estatua de Cristóbal Colón, situada al frente, a unos 30 metros. (al fondo, el oriente)

 

Corrección histórica al monumento a la reina Isabel
Reorientación paradójica de Cristóbal Colón

por Víctor Laignelet


Cuando Isabel de Castilla y su esposo Fernando dividieron sus reinos, comenzó
el fin del largo periodo de armonía, tolerancia y desarrollo sin precedentes que conoció la península ibérica bajo la regencia de los árabes. Por aquel entonces, en el esplendor de su cultura, la reina le dio un vigor inusitado a la Inquisición y no le tembló la mano al firmar la ley en contra del pueblo gitano: “Abandonen los caminos y carretas y dejen de ser gitanos”. Dio inicio de esta manera a una de las más feroces limpiezas étnicas de la historia. En un solo año, en 1492, expulsó a los árabes, expulsó a los judíos y tomó posesión de las tierras de los indígenas americanos. Finalmente, por las necesidades de la conquista, magnimizó la esclavitud de la raza negra.

Esta observación propone: bajar del pedestal la estatua de la reina Isabel, resituarla en la rotonda contigua y cercarla con palmeras. Aumentar las flores, actualmente en existencia en la rotonda, conocidas como “llamas”; incrustar en el piso algunos emblemas en bronce alusivos a las culturas, pueblos y étnias que el actual monumento aún con seguridad ofende.

Se propone además, reorientar a Cristóbal Colón. En la actualidad señala hacia el sur. Lo cual no tiene sentido. Debe señalar hacia el occidente. Rumbo que tomó al partir en su aventura hacia el oriente. Meta de su real objetivo.

Finalmente, hacer una copia de la actual estatua de Cristóbal Colón, realizada en 1906 por Cesar Singminolfi y colocarla en el pedestal liberado, pero señalando esta vez hacia el oriente, al cual Cristóbal Colón murió creyendo haber llegado.