



Culatas espectantes
Llanas extensiones verticales a la espera se dispersan por la capital. Viviendo siempre en el tiempo próximo -espectantes- se suman a la continuidad de un pretendido progreso lineal que socava su soledad con una nueva construcción.
Resignadas a su verticalidad espectante, las paredes laterales de los nuevos edificios se alzan en las esquinas, en las bocacalles, en los intermedios y los cruces. Solitarios, estos edificios se empinan sobre las antiguas casas de familia, una a una se alzan moles de ladrillos y pañetes por toda la ciudad.
En estas culatas se vivifica una tensión que insta a la hiper-reconstrucción de la ciudad ultrajada; edificios esperando más y más edificios que a su vez esperarán otros más, apiñados cada vez más, más ladrillos, más y más gente, más y más calor, más y mayor soledad.
Son reflejos,
destellos del futuro próximo, premoniciones de futuras construcciones.
Juana Anzellini