¿Quién no ha querido ir a New York?

…“La torre esbelta y libre es el volumen mas apropiado que se eleva buscando el ‘espacio infinito’ de la ciudad, y despeja los espacios bajos mas congestionados”…
…“Síntesis en el momento actual, del urbanismo, la arquitectura y la técnica.”…

Memoria descriptiva del proyecto para el Edificio Avianca, Revista PROA N° 162, 1963, Bogotá.

 

La torre esbelta, no tan esbelta como los rascacielos de la capital del mundo, la tercera ciudad de Colombia en población, Nueva York. Los rascacielos en Bogotá no existen pero algunas torres se acercan más al cielo que otras. En 1969 finaliza la construcción del edificio Avianca, el más alto de Colombia en su momento que cuatro años mas tarde sobrevive al incendio dejando numerosas víctimas. Hoy día el edificio se mantiene, reconstruido y actualizado, como uno de los hitos arquitectónicos de la ciudad, uno de los símbolos del poder y la economía en la capital del país. El centro de Bogotá se sigue construyendo hasta la década de los setentas con la intención de conformarse como un símbolo de poder equiparable a las grandes capitales del mundo. Pero el sueño se frustra, el centro se abandona, el desarrollo se traslada hacia el norte de la ciudad y las torres persisten rodeadas de caos y deterioro. La humanidad sigue deslumbrada hoy día con los logros tecnológicos. Numerosas publicaciones y programas televisivos vitorean la carrera hacia el cielo emprendida en este siglo desde Nueva York hacia el resto del mundo. Edificios cada vez más altos se erigen como emblemas del poder tecnológico y económico. Sin embargo, la tecnología es blanco de la misma humanidad que la sueña, cae envuelta en llamas desde los pisos mas altos de las Torres Gemelas en Manhatan. Aún así, el afán por alcanzar el cielo no muere y si por alcanzar el cielo se llega mas rápidamente al piso, como las numerosas víctimas que saltaron al vacío el 11 de septiembre, la autodestructiva carrera por la tecnología pierde sentido. Si alguna vez Bogotá soñó con rascacielos, las limitaciones impuestas por los propios conflictos del país, hacen que la carrera por alcanzar las nubes sea cada vez mas ajena a nuestra realidad, la modernidad se niega a arraigar en nuestro contexto y ciudades erizadas por torres enormes como Nueva York se presentan como el sueño que hay que alcanzar, la oportunidad de vivir a la par del desarrollo y la evolución de nuestro tiempo. No por nada NY representa la tercera ciudad de nuestro país, por que el que no está allá, alguna vez lo ha pensado. ¿Quién no ha querido ir a Nueva York?


Luis Fernando Ramírez Celis