

tácticas de exhibición / jaime iregui
Aunque la recuperación de plazas y andenes de las vías arterias de la ciudad avanza de forma irreversible, la presión de las autoridades y la misma ciudadanía ha hecho que el comercio informal transforme el carácter estático e invasivo de sus puestos de venta, por un ágil y fluido conjunto de puestos móviles que facilitan al vendedor el desplazamiento por varios lugares de la ciudad.
Esta tendencia a la movilidad se ha venido generalizando entre el gremio de los comerciantes callejeros, tanto por efectos de la presión, como por simple funcionalidad, dado que facilita al vendedor ambulante escabullirse con éxito de "Jorge", nombre que le dan los vendedores al camión de la policía encargado de confiscar la mercancía de la economía informal.
Dentro los variados modos de exponer y vender la mercancía en el espacio público, el vendedor ambulante recurre a sistemas de disposición muy elementales, como los que utilizan al extender su mercancía sobre la superficie de los andenes, y los que cuentan con cierto grado de elaboración y movilidad, como aquellos utilizados para la exhibición y venta de dulces y cigarrillos.
Muchos de estos puestos móviles están intercomunicados a través de telefonía celular -que también ofrecen como servicio a sus clientes a razón de 500 pesos el minuto- lo que facilita aún más el envío de señales de alerta sobre posibles incursiones de las autoridades que tienen como desenlace el decomiso de la mercancía.
Tenemos entonces que como resultado de la presión sobre la economía informal, su sistema de circulación y venta se ha venido adaptando –redefiniendo sus tácticas y modos de exhibición- a una realidad política y social que busca insertarlos dentro de las lógicas y circuitos de la economía oficial.
| |
|
|
|
|